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Mostrando entradas de junio, 2020

Una realidad paralela

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Sigue sorprendiéndome la capacidad de vivir una realidad paralela de esos que se hacen llamar a sí mismos representantes  . Da igual del partido y de la ideología que sean, es algo que ocurre a todos. Mirad que me propuse ni tan siquiera rozar temas políticos cuando inauguré esta bitácora, pero es que hay cosas que claman al cielo y que necesito expresar en algún sitio. A falta de redes sociales donde vomitar... El caso es que el nacimiento de Podemos, cuando yo era joven y mozo, era como una utopía. «Esto no podía ser tan bueno, gente que de verdad se preocupa por la gente», decía yo por aquel entonces; «da igual de qué pie cojees, esta gente dice cosas coherentes». Pero, como siempre pasa, cambian cuando llegan al poder. Aunque, para hacer honor a la verdad, esta gente llevaba cambiando desde que simplemente lo olfatearon, aun sin tocarlo. Creo que voy a explicarlo mejor con el siguiente ejemplo: Estoy tomando algo con mi pareja en una terraza de Valladolid. Hemos pedido una caña y

Cigarrillos después del sexo

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Ha pasado más de un mes y ya estamos en esa cosa que llaman «nueva normalidad». He podido volver a salir a la calle sin sentirme un fugitivo escapando de la prisión de Prison Break . Qué sensación para alguien que no ha roto un plano en su vida eso de ir de escondidas a tu casa para estar un rato juntos sabiendo que lo que estaba haciendo estaba mal, que me estaba saltando la ley, que era ilegal. Pero por poder estar un rato contigo aun sin poder estar solos merecía la pena. Luego el cielo se abrió, las restricciones empezaron a relajarse, la paranoia empezó a disiparse. Yo solo me moría de ganas de tener un rato de intimidad, de hacerte el amor lentamente, como a mí me gusta hacértelo, muy despacio, desnudándote lentamente, desnudándome yo. Porque reflexiono y el sexo no es importante, no, pero eso decimos quienes lo tenemos y no nos falta de manera habitual; que cuando me han faltado esos findes de estar en la cama juntos tumbados, mirándonos a los ojos y besándonos me he dado cuenta