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Si has entrado en esta página, tal vez te preguntes el por qué del nombre: Los desertores. ¿Quiénes sois? ¿Por qué sois desertores? ¿Y de qué desertáis? ¿Es una deserción de obligaciones, de ideales, o de qué exactamente?

Vayamos despacio, como se leen los buenos libros, como se disfrutan las buenas películas, como se escucha la buena música. Quien está detrás de este blog es una sola persona, no son muchos, ni varios, ni siquiera dos; solo quien escribe estás líneas se encuentra detrás de esta bitácora lanzada al mar de mares. No hace falta saber nada más: ni quien soy con exactitud, ni cuál es mi rostro, ni mis intereses más allá de lo que escribo en este cuaderno digital.

Entonces, ¿por qué Los desertores? Hay una pequeña historia detrás del nombre elegido. Cuando eres asquerosamente joven, que diría Serrat, tienes unos ideales muy definidos, quizás incluso muy radicales, que cuando vas creciendo y formándote cambian completamente; el mundo no es solo blanco o negro, sino que hay una gama de colores intermedios que son enriquecedores y que cambian tu forma de entender la vida, la forma en la que te enfrentas al mundo. Si acudimos al Diccionario de la Real Academia, encontramos que la segunda acepción de desertar es «abandonar las obligaciones o los ideales»; en mi caso, el cambio en mi forma de ver, entender y comprender el día a día me ha llevado a considerarme un desertor con respecto al individuo que hace unos años fui.

Pero también el nombre tiene mucho de poético. En el momento de decidir abrir este pequeño espacio y en los meses previos en los que la idea rondaba por mi cabeza, una canción de las muchas o muchísimas que he podido escuchar en ese período, ha sobresalido por encima de todas, por su calidad, por su mensaje, por su música y, por supuesto, por el número de veces que la he escuchado. Es Los desertores de Marlango, incluida en su disco Technicolor (2018).


Esta es la pequeña historia de esta página, el por qué estoy yo aquí anotando, reflexionando con mis pensamientos. Sé que no he revelado muchos datos sobre mí, pero ¿qué falta hace? No es necesario, aunque soy consciente de que me dibujaré lentamente un perfil con mis publicaciones.

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